jueves, 3 de octubre de 2013

El y ella, intrigas vaticanas. 25/9/2013

Desde que leí “El pájaro espino”, un libro con una repercusión social de tal magnitud que se convirtió en película de cine, en serie de televisión y que ha sido repuesta en múltiples ocasiones, no me he entretenido tanto con las intrigas palaciegas del Vaticano como ahora. Con el personaje de Ralph de Bricassart, que para siempre tendrá el rostro de Richard Chamberlain, supimos del alto precio de la ambición y los convencionalismos sociales, pero no dejaba de ser una ficción. Ahora las historias son reales y tienen como protagonistas a Monseñor Battista Ricca y a Francesca Chaouqui. Los medios de comunicación se han hecho eco de que Battista Ricca mantuvo relaciones homosexuales cuando era nuncio apostólico en Montevideo. Y se publica una vez que el susodicho es nombrado por el Papa, prelado interino en el Instituto para las Obras de Religión (IOR), el banco del Vaticano, con la misión de limpiar la entidad, desacreditada por corrupción interna, tráfico de influencias y blanqueo de capitales. Respecto a Francesca Chaouqui, recientemente nombrada por Bergoglio, comisaria para el reordenamiento de las administraciones vaticanas, acumula entre sus pecados, según los mismos medios, ser laica, bella, inteligente y manifestar su opinión en redes sociales, como Twitter, contra el antaño todopoderoso Secretario de Estado Tarcisio Bertone al que acusó de corrupto. He leído que creció en Calabria y que recuerda que las calabresas, aún hoy, cuando están embarazadas rezan para tener un hijo varón y crecen oyendo “estate callada, eres una mujer, no son cosas para ti” Así que ya se lo puede oír a sus detractores cantándolo en gregoriano, que por un oído le entra y por otro le sale. Estos casos son de manual y podríamos llamarlos “Bertone contra Bergoglio” Con el patio revuelto, al Papa no le ha quedado otra que confirmar a sus candidatos en los puestos y hacer declaraciones como estas:"Si una persona es gay, busca a dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?" "En los lugares donde se toman las decisiones importantes es necesario el genio femenino" No sé en que quedarán estas intrigas vaticanas, las anteriores sabemos que provocaron la renuncia de Benedicto XVI, aquel “pastor rodeado por lobos”. Entonces luchaban por la sucesión, hoy por frenar la veloz carrera de Francisco por reformar la institución y desmontarles los chiringuitos. Yo veo a todos estos príncipes dando faldonazos por sus palacios y comentando que el oficio más arriesgado es el de probador de la comida del Papa, y pienso: ¿no te parece que la realidad es muchísimo más interesante y dramática que la ficción?

 
 
 






Colisión de derechos. 20/4/2913

No deja de sorprenderme que, con lo que estamos viviendo en este país, con gente agotando las maneras razonables de exigir a sus representantes que cumplan con la obligación de dar respuesta a perentorias necesidades de comida y vivienda, no deja de sorprenderme, insisto, que Rouco Varela vuelva al ataque con temas como el aborto o el matrimonio igualitario. Me pasma esta monomanía de monseñor. Por eso hoy quiero que conozcas a una mujer católica que desenvaina su pluma y su voz para batirse el cobre con su hermano en Cristo. Se trata de Teresa Forcades, monja benedictina, doctora en Teología y en Salud Pública, y especialista en Medicina Interna. Una potente intelectual que no deja indiferente Pide que se respete a las mujeres que abortan. Defiende el principio de la vida como don de Dios, pero plantea si es lícito (según la moral católica) violar el derecho de autodeterminación de la madre para salvar la vida de la criatura que anida en su vientre. Porque el derecho a la autodeterminación es tan sustancial y tan absoluto como el derecho a la vida. Para ella no existe un derecho al aborto, pero sí una colisión entre dos derechos fundamentales: el de la vida del nuevo ser y el de autodeterminación de la madre. Para explicarlo pone un ejemplo en el que involucra a hombres y mujeres. Miles de personas en el mundo podrían salvar su vida con un transplante de riñón. ¿Por qué la Iglesia no pide una ley que obligue a toda persona con un riñón compatible a donarlo a quien lo precise? La cirugía es sencilla y está científicamente demostrado que se puede vivir con un riñón sin acortar la esperanza de vida. Si Dios les ha dado un riñón prescindible que puede salvar una vida inocente ¿en qué principio se puede basar la moral católica para considerar lícito su rechazo a donar? Pues por ese mismo principio se debe respetar la voluntad de la mujer embarazada. Según Forcades, Dios pone la vida del feto en las entrañas de su madre y ha vinculado la vida biológica de este a la vida espiritual de ella. Haremos bien en respetar esta vinculación primaria, ya que le corresponde a ella la responsabilidad moral de decidir sobre su futuro del feto, que también es su propio futuro, ya que la madre lo gesta física y espiritualmente, con su amor y con su deseo de traerlo a la vida. Respetar la decisión de la mujer es respetar la integridad de su conciencia moral, incluso aceptando que objetivamente se pueda equivocar. Amén.




miércoles, 2 de octubre de 2013

PARTICIPACIÓN SOCIAL DE LAS MUJERES EN LANTEIRA 8-7-2013

Entre los diferentes tipos de participación que existen encontramos aquella en la que la sociedad civil, organizada en movimientos sociales, interviene estableciendo prioridades según sus necesidades con el fin de conseguir calidad de vida y bienestar, así como implicación política. A través de esta, la ciudadanía se integra en el proceso de adopción de decisiones en la esfera pública. El ámbito municipal es el espacio propicio para la participación social. Los ayuntamientos son la administración más próxima a la ciudadanía y, en la gestión que realizan, existe un evidente interés público. Por ello los movimientos sociales persiguen influir en la agenda local para la defensa y promoción de los intereses sociales. No basta con votar cada cuatro años para decidir la composición de las corporaciones municipales, es necesario formular, elaborar y aplicar políticas públicas que estas deben llevar a cabo. La participación social comprende aquellas acciones de la ciudadanía orientadas a influir en el proceso político y sus resultados. De no producirse esta necesaria participación, la política se profesionaliza puede terminar perdiendo el norte, fenómeno al que, por otra parte, estamos asistiendo en estos momentos. Por eso quiero traer a estas páginas un sencillo ejemplo de participación social llevado a cabo por el movimiento asociativo de mujeres de Lanteira. La “Asociación de Mujeres Vista Alegre” planteó a su ayuntamiento la necesidad de tener en cuenta las necesidades de las ciudadanas del municipio a la hora de establecer los acuerdos de concertación con la Diputación Provincial de Granada. El pleno asumió sus propuestas, ha delegado en la asociación la gestión del proyecto y esto ha dado lugar a un intenso trabajo que se desarrolla durante todo el año desde el seno de la asociación y para todas las mujeres del pueblo. Una de ellas es la XII Semana de la Mujer. Esta asociación forma parte de la Federación de Asociaciones de Mujeres de la “Sulayr”, vinculada al Grupo de Desarrollo Rural de la Comarca de Guadix, y por esta razón me invitaron a participar. Me llamó Chari Garzón Cabrerizo, una activista inteligente, culta y comprometida que me pidió que clausurara la semana en un encuentro con las asociadas. Quería que hablase de la necesaria participación de las mujeres y que insistiera en el descubrimiento de las trampas que la sociedad patriarcal ha ido poniendo a las de nuestro sexo para mantener el control y el poder. Me comentó que previamente, en otras sesiones, abordarían aspectos relacionados con la salud. De tal manera el que Gabriel Medialdea impartió la charla coloquio “Salud Holistica”. El holismo se refiere a la doctrina filosófica que plantea que la realidad, en este caso del cuerpo, es un todo distinto de la suma de las partes que lo componen. No somos solo hígado más cerebro más aparato reproductor. Somos, además, la manera en que todos los sistemas se relacionan entre ellos y con el medio en el que nos desenvolvemos. Completaron el abordaje de la salud con la actividad “Ponte las zapatillas y nos vemos en la Plaza”. Maria Isabel Garrido Gámez es otra de las asociadas, una mujer emprendedora, que no quiere abandonar su pueblo y se compromete con él. Ha creado su propia empresa dedicada a la confección de prendas de vestir, ya que es una virtuosa de la aguja y la tijera. De sus manos han salido maravillosos diseños. He coincidido con ella en otras ocasiones. La última fue en una mesa redonda en La Calahorra hablando de responsabilidad social corporativa. Ella me comentó otro grupo de actividades desarrolladas y que tenía como centro la identidad comarcal. Para ello se organizaron dos visitas. Una a la ciudad de Guadix. Con “Guiteatro”conocieron un poco más la capital de la comarca. Según Mª Isabel las mujeres de Lanteira se desplazan a la ciudad para realizar compras, pero apenas conocen zonas ajenas a las comerciales. Se cumple la máxima de “tan cerca pero tan lejos” por lo que acompañadas de un actor, que por momentos era Diego de Siloe, Pedro Antonio de Alarcón o Carlos Ros, se acercaron al Mirador de la Magdalena, al Paseo de la Catedral…. Siempre acompañadas por las narraciones de los personajes. Lógicamente aprovechamos la ocasión para poner de manifiesto que el protagonismo de esa acción la tuvieron los personajes masculinos, ignorando las aportaciones de las mujeres. Hicimos la sugerencia de incorporar a esta visita a Hamda y Zaynab, las poetisas accitanas ignoradas por la historia oficial. La segunda visita didáctica fue a los Baños Árabes de Dólar y les permitió conocer parte de la vida cotidiana ya desaparecida. La presidenta de la asociación Juana López me habló de los talleres en los que se han iniciado: decoración de tejas y bolsas de papel y manualidades de goma Eva. Como prometí a Chari Garzón, participé con “Un toque de canela”. Invité a las mujeres a convertir las cocinas domésticas, ese espacio que el androcentrismo considera exclusivo del sexo femenino, en verdaderos laboratorios de cambio social, mientras realizamos una receta de natillas. Algunos de los ingredientes: la leche es la comunidad, la canela en rama son las personas que intervienen en ella como agentes sociales, el azúcar es el movimiento asociativo de mujeres, los huevos son la clase política y la harina de maíz son los presupuestos con perspectiva de género. A fuego lento, con saber hacer y sin prisas, estos ingredientes se transforman en un dulce increíble. De igual manera la participación activa de las mujeres puede lograr un cambio imprescindible que acabe con lacras como la violencia de género, la más evidente seña de desigualdad de sexos. Tras el coloquio terminamos en el Bar Felix, hoy es un acto habitual pero hace unos años era impensable ¿mujeres solas en un bar? En la agradable terraza, con un refresco, hicimos repaso de las cosas que sí han cambiado y llegamos al acuerdo de que las únicas batallas que se pierden son las que no se libran.

Pretexto misógino del Gobierno Popular 10-07-2013

No salgo de mi indignación con este gobierno de Rajoy, y no precisamente por los sobres y las tramas de corrupción, porque eso creo que está afectando incluso a sus propias filas. Me indigno por el trato que nos dispensa a las mujeres. Ya comentaba la semana pasada el maltrato que están sufriendo las que deben cuidar a personas dependientes a su cargo. Y aun no nos ha dado tiempo a digerir tan nefastos datos, cuando tenemos que enfrentarnos a otro ataque que se nos anuncia para el primer día de agosto. Con la llegada de la democracia habíamos conseguido en nuestro país sacar la maternidad del entramado del poder, convertirla en una decisión íntima, respetable y respetada, pero la llegada del PP al Gobierno nos ha recordado el que según ellos es nuestro verdadero papel en la sociedad. “Las mujeres, mujeres, son madres”, nos dijo, y apareció claro nuestro destino único, universal, milenario, sin escapatoria alguna, ni libertad de elección posible. Es evidente que este gobierno solo entiende a las mujeres como seres reproductivos y cuidadores, es decir, el modelo de hembra del nacional catolicismo imperante durante la dictadura de Franco. Quienes componen el gobierno no han evolucionado, en esta materia, en los últimos cincuenta años. Por si no tuviéramos bastante con el atentado a la libertad de elección sobre la maternidad que está perpetrando Gallardón, con lo que él define como una reforma de la ley de salud sexual y reproductiva en lo referente a la interrupción voluntaria del embarazo, y que yo considero un vuelta de tuerca al pasado, ahora nos anuncias nuevas medidas del ministerio de Ana Mato. A partir de la “agostada” se suprimirá de la financiación pública hasta ocho anticonceptivos de última generación. El gobierno sabe que esos medicamentos están siendo consumidos por más de dos millones de mujeres. Muchas de ellas se están viendo afectadas por la crisis económica que no les permitirá detraer de sus escasos o nulos ingresos el coste de los fármacos. Así las cosas y salvo que sus compañeros utilicen preservativos, es probable que aumente el numero de embarazos no deseados. Como es lógico todas estas medidas reciben el beneplácito de una hipócrita y trasnochada jerarquía católica que cada vez tiene más puntos de conexión con la islamista en su no disimulada aversión a las mujeres, a las que nos consideran seres impuros. Esa jerarquía, solo de hombres, que se opone al uso de los anticonceptivos, al matrimonio entre personas del mismo sexo y a las leyes de igualdad que implican una “peligrosa ideología de género”. La situación la ha definido Concha Caballero “a fin de cuentas, el aborto y la anticoncepción no son el texto, sino el pretexto de una sublevación contra el tiempo y la libertad de las mujeres”

Sacrosanto deber de cuidar 2-06-2013

Sacrosanto deber de cuidar Según los últimos datos publicados por el ministerio de Ana Mato, durante el mes de abril de 2013 el Sistema de Atención a la Dependencia ha perdido 8.188 personas beneficiarias. Lo que resulta vergonzoso es que presenten estas cifras como un gran logro con el argumento de que han rebajado la lista de espera. ¡Claro que la han rebajado! Pero no porque las personas hayan recibido la atención que les corresponde, sino por tres importantes razones en las que el gobierno no quiere entrar. La primera que el equipo de Rajoy ha desplazado a las 40.000 personas valoradas con dependencia moderada al año 2015, con lo que no serán atendidas en los próximos dos años. La segunda porque al inicio de 2012 había 1.044.528 personas en situación de dependencia a las que se les había reconocido el derecho y actualmente solo hay 966.580. La tercera razón son los fallecimientos de quienes no pudieron beneficiarse del derecho de ser atendidas por el año y medio de derogación encubierta de la Ley. La inmoralidad es reducir ese “limbo”, no mediante la prestación de los servicios, sino mediante el recorte de derechos y la disminución de personas en espera porque la dama negra llegó antes que los recursos. De lo que se deduce que la muerte es una socia preferente del gobierno para el control del déficit del Estado. Pero si el que las personas no sean atendidas es injusto e insolidario, el problema que esta desatención está generando en el empleo también es demencial. Solo en abril se han reducido 2.260 plazas de residencia, 192 de centro de día, 409 de ayuda a domicilio, 1.371 de teleasistencia… lo que supone la destrucción de 1.300 puestos de trabajo. A esto hay que añadir las 4.595 personas que, como familiares, se dedican al cuidado en el domicilio y que han dejado de recibir una mermada prestación económica y las 604 a las que se han dado de baja en el convenio especial de la Seguridad Social. Lo más trágico de esto es que la mayoría de los puestos de trabajo perdidos estaban ocupados por mujeres, muchas de ellas en medios rurales como nuestra comarca. Aunque los “meapilas” de siempre dirán que ¡por eso deben estar las mujeres en sus casas, para cumplir con su sacrosanto deber de cuidar gratis! ¡Así pretende el gobierno apoyar a las familias! Es una indignidad llamar a todo esto “medidas de racionalización del sistema”, es una crueldad y una mofa hacia las personas dependientes y sus familias. ¡Que los meteoros de los cielos caigan sobre ell@s!

Esperanza Cascamorrera

Esperanza cascamorrera. 17/7/2013 Le voy a pedir a mi compañera Mª Jesús Ortiz Moreiro que escriba un reportaje sobre Cascamorras y lo publique en cualquier periódico de Berlín, para acabar ya con la polémica respecto a la declaración de Interés Turístico Internacional. Para que una fiesta reciba este titulo, tiene que haberse lucido durante cinco años como fiesta de Interés Turístico Nacional. Ambos títulos son de carácter exclusivamente honorífico y se concede por la Secretaría General de Turismo del Gobierno de España. Suelen recaer sobre las fiestas que supongan manifestaciones de valores culturales y de tradición popular, con especial consideración a sus características etnográficas y con importancia como atractivo turístico. Entre los requisitos para su concesión, se contemplan aspectos diversos, como la antigüedad del evento, el arraigo popular y participación ciudadana, la originalidad, la repercusión en medios de comunicación internacionales o la existencia de servicios turísticos adecuados en la zona. Y la celebración de Cascamorras los reúne todos. La etiqueta, que tanto deseamos, la tienen, por ejemplo las recién terminadas fiestas de San Fermín, que alcanzaron fama internacional gracias a Ernest Hemingway. El escritor llegó por primera vez a Pamplona, procedente de París, el 6 de julio 1923, recién iniciados los encierros. El ambiente de la ciudad y, especialmente, el juego gratuito del hombre con el toro y con la muerte, le impactaron tanto que la eligió como escenario de su primera novela de éxito que en nuestro idioma se tituló "Fiesta”. El estadounidense regresaría a los Sanfermines en ocho ocasiones más, la última en 1959, cinco años después de obtener el premio Nobel de Literatura y dos años antes de poner fin a su vida, precisamente en vísperas de San Fermín. Entre las muchas fiestas que han merecido esta distinción destacaría los Carnavales de Cádiz y Santa Cruz de Tenerife; el festival de Música Celta de Ortigueira, en La Coruña; el Festival de Cante de las Minas en La Unión de Murcia; las Hogueras de San Juan en Alicante; la Feria del Caballo de Jerez de la Frontera; el descenso en piraguas del Sella, en Asturias; las Fallas de Valencia; la Feria de Abril de Sevilla; los Moros y Cristianos de Villajosyosa de Alicante o la Semana Santa de un montón de ciudades, incluida Granada. Sin duda la abundancia de matices que conforman nuestro Cascamorras permitiría enriquecer este amplio catálogo lúdico y festivo que España ofrece al mundo. Yo espero y deseo que el gobierno de nuestro país remueva los obstáculos que ha planteado y no tengamos que esperar que un novelista extranjero nos coloque en el candelero.

noche de estrellas

Noche de estrellas. 30/7/2013. Hay una actividad que me apasiona y me produce una sensación de paz y bienestar increíble, y a la que no puedo dedicar el tiempo que deseo, lamentablemente. En estas cálidas noches veraniegas, busco mi tumbona playera, la colcha de retazos que hizo mi madre para mí, y me tumbo a mirar al cielo. Puedo pasar horas y horas mirando el parpadear de las estrellas y la luz fija que emiten los planetas. Intento descubrir las constelaciones y aprender el nombre de las estrellas que las forman…Y mientras hago esto siempre me sorprende el encendido brillo de una estrella fugaz, que me permite formular un deseo. La única cosa que no puedo hacer es contar estrellas, mi abuela me advirtió, cuando yo era una niña, que de hacerlo me saldrían verrugas. Ella sabía que es casi inevitable contarlas en algún momento, por eso también me enseñó un remedio casero para eliminar esas pequeñas tumoraciones: cubrirlas con una gota de resina blanca del tallo de un higo verde. Mi abuelo mucho más pragmático me decía: no va a pasarte nada por contar estrellas, eso de las verrugas es una historia heredada de las madres judías perseguidas en la España cristiana, les decían eso a sus hijos para que no se les reconociese por su costumbre de buscar la primera estrella de la noche, así les preparaban par saber el momento preciso en el que comenzaba el año judío, en que celebran la fiesta austera de Rosh Hazaña. Por estas enseñanzas de mi abuela y mi abuelo, que eran la cara y la cruz de una misma realidad, he tenido la certeza desde mi infancia, de que el conocimiento se adquiere sumando las versiones que nos aportan quienes nos rodean y que serán diferentes dependiendo de quien lo describe y su bagaje cultural. En cualquier caso la inmensidad del cielo oscuro y las mágicas luces que en él se encienden me seducen. Al contemplarlo pienso en cuantas personas, desde que el mundo es mundo, las han buscado para orientarse en la noche, para marcar el rumbo de la navegación, los veo componiendo figuras con los grupos de estrellas y creando leyendas para recordar las rutas a seguir. El próximo fin de semana, concretamente el viernes día nueve, quiero subir a Jerez del Marquesado a disfrutar de la VI Edición de Noche de Estrellas, que desde el Camping de La Lomilla promete acercarnos a este fascinante mundo. Además podremos disfrutar de “la lágrimas de San Lorenzo”esa deliciosa lluvia de Perseidas ¡Pon rumbo a las estrellas! ¡Las tienes tan cerca!

lunes, 30 de septiembre de 2013

 
 
 
 
 

Revolución en la mesa.


14/8/2013

 

Las niñas y los niños de una escuela de verano se sientan con nerviosismo porque va a empezar la función, organizada por la asociación de mujeres.

Una de ellas vestida de cocinera con una enorme cuchara en la mano les dice con tono de pregonera: ¡Ese día en el comedor se armó la revolución. ¡Abrid bien vuestros oídos, os contaré qué pasó! Y continuó con una narración, que intento reproducir de memoria.

Tenedor no paraba de pinchar a los demás, se le unieron plato, vaso, cuchillo y salero. ¡Si faltamos en la mesa sería difícil comer y las chicas sin nosotros, nada podrían hacer! Mantel, que era el más inteligente, les decía que todos juntos serían más eficientes. Cuchillo le cortó: No hables sin conocer, somos los más importantes y ellas deben reconocerlo. Plato intervino convencido: Tenéis que aceptarlo todas, nosotros somos mejores y los más valorados. Salero, con su gracia habitual: ¡Qué risa! ¡Cuando la carne presenten sin nada para cortar!

En la alacena contigua todas las aludidas estaban nerviosas. Cuchara, que tenía más cabeza que cintura, reunió a las chicas. No faltó ninguna. Tenía un plan. Fue aceptado por mayoría, ya que sopera y taza dudaban de ser capaces de hacer lo que ellos hacían ¡eran tantos años con los papeles asignados…!

Hicieron un ensayo. Escudilla sustituyó al plato en su cometido. Seis servilletas volaron como avionetas de papel y en la mesa aterrizaron sustituyendo al mantel. Dos brochetas, muy unidas, se ofrecieron a intentar suplantar al tenedor en su función de pinchar. Copa estaba decidida a ocupar el puesto del vaso ¡pues aún siendo yo muy fina hago muy bien mi trabajo! Navaja alzó su voz en tono cortante: Aunque yo venga del campo y no sea tan elegante, sustituiré al cuchillo que se cree muy importante.

Los chicos, que se habían escondido en la despensa, para espiar el fracaso de las chicas, estaban alucinados. Cazo con voz profunda habló muy avergonzado: Nos hemos equivocado, nos han demostrado inteligencia y que saben cooperar.

El primero en salir fue el mantel y se colocó en la mesa como solía hacer. Jarra, conciliadora, invitó al resto a unirse y a regañadientes lo hicieron.

La cocinera narradora sentenció: No hay nadie más importante ya que todos y todas somos iguales, cada uno en su función, debemos trabajar juntos, valorando a los demás.

Es una original idea que quiero compartir como buena practica, en el convencimiento de que una gota de agua puede convertirse en una ola.

 

 
 


domingo, 29 de septiembre de 2013

 
 
 
 
 
 
 
 

LA TRAPERA.

Ana María Rey Merino

Antropóloga Social.

 

En el año 2010, Maribel Diez Jiménez y yo, nos hicimos responsables de una investigación sobre el trabajo de las mujeres de Guadix, en los setenta y cinco primeros años del siglo XX. Ha sido un trabajo laborioso en el que han participado muchas mujeres y algunos hombres, que entregamos al Ayuntamiento de Guadix antes del verano para que se encargase de su publicación.

Desgraciadamente algunas de las mujeres, que nos proporcionaron sus recuerdos, sus palabras, sus sentimientos y sus fotografías, ya nos han dejado. Por eso, y mientras el original del texto llega a la imprenta, me siento en la obligación de rendir un homenaje póstumo a todas ellas.

Así que hoy escribo sobre un oficio tradicional del que supimos durante nuestra investigación y que desempeñaron muchas mujeres: las traperas.

La Real Academia de la Lengua las define como personas que tiene por oficio recoger trapos de desecho para traficar con ellos, que los compra y los vende, y que hace lo mismo con otros objetos usados. Está vinculado a la venta ambulante y prácticamente ha desaparecido, aunque tal y como están las cosas no me extrañaría que lo recuperásemos en breve, lo que tendría su lado bueno si pensamos en la sostenibilidad del medio ambiente y en el reciclaje que aporta segundas oportunidades a muchos materiales.

La primera descripción detallada la encontramos a principios del siglo XX en un artículo que publicó José María García Varela y Torres en el periódico local “El Accitano” el 5 de junio de 1909. Nos describe a una mujer entrada en años que busca su pan de cada día “…sudando, sufriendo para obtenerlo penas y trabajos, angustias y molestias”. Por compañero de faena tiene un borrico sobre el que coloca capachos de pleita y mimbre en los que transportar las mercancías y en ellos:

“…se destacan botas que por todos lados lucen troneras; alpargatas partidas y desechas de tanto servir; trapos de todos órdenes y de todas categorías; jirones de seda que acaso cubrieron en su prístino estado gallardo cuerpo de encopetada y altiva dama, yendo en gracia a su donación a adornar el gentil palmito, de su camarera, niña bonita con más humos que su señora, descendiendo a la criada por idéntico motivo y terminando en el cesto de lo inservible; resto de bordada camisa que estrenara, a caso, púdica doncella en la noche de bodas; trozos de encaje que cubrieron quizá el seno ebúrneo, marfilado y terso de hermosa señorita; parte de rojo y rameado corsé que, quién sabe, si en otro tiempo cubrió las desnudeces de impertinente pecadora, oprimiendo dulcemente sus encantos, codiciados por magnates y adoradores sin blanca, que después muriera olvidada y miserable; trozos de tela de algodón que conservan manchas sanguinolentas y átomos de cataplasma como si hubieran estado al servicio de enfermedad humana; pingajos de prendas grandemente sucias que es probable fueran de menesteroso, que no se ocupó en que se trataran con el agua, y que en su persona se desgarraron haciéndose añicos....”

Pero el borrico también carga con un cesto en el se pueden encontrar figuritas de Santos, muñecos desnudos, cajas de ovillos, calcetines y medias, agujas de red, otras para costura, alfileres de todas clases, cinta de varios colores..... Estas mercancías son las que la trapera destina al trueque, porque ella solo vende el material que recoge por los domicilios a los almacenistas, a la gente no le vende nada, cambia unos productos por otros.

Mi cuñado Torcuato Hernández García lo confirma, el abuelo de su esposa, Diego Martínez a quien conocían como “el Trapero” o “Diego Jumilla”  tenía un negocio de almacenista en el que compraba trapos, zapatillas y chatarra. Lo clasificaba y embalaba en un almacén que tenía en la Avenida Medina Olmos. Estaba funcionando antes de la Guerra Civil y lo hizo hasta la década de 1960. El producto comprado a las traperas era llevado por él mismo a Alcoy, para ello se servía de un carro grande tirado por seis mulas. Vendía los trapos a las fábricas de papel; los papeles a las fábricas de cartón; los huesos a las refinerías; las chatarras a fundiciones, y las botellas a los almacenes de vino. Mientras llegaba a su destino recogía pedidos de vino que le hacían en las ventas por donde pasaba, de tal manera que, para no hacer la vuelta de vacío, regresaba por Jumilla donde cargaba su carro con caldos de la tierra para cumplir con los encargos y para surtir su taberna. Con el negocio siguieron sus hijas en especial Antonia Martínez Nicolás, que falleció en 1936 y Encarna, fallecida en 2002, a quien tuve el placer de tratar y conocer. Inolvidable su sonrisa franca. Ella era la encargada de llevar al Ayuntamiento la lista del material relacionado con la chatarra que se había comprado. Era obligatoria su presentación porque con ello, la autoridad municipal controlaba que no se comerciase con materiales procedentes de robos.

Pero sigamos con el texto de Garcí-Torres que nos describe la forma en que la trapera accitana anuncia su presencia:

“…con la mano derecha sujeta el ronzal del borriquillo que la sigue obedientemente, y vocea, vocea su mercancía, con voz de tiple enronquecida muchas veces por el catarro: ¡Quien cambia trapos, por niños, agujas, hilo, alfileres, cinta! ¡La Trapera!

Sin embargo nos cuentan que no siempre era fácil su tarea, porque en tiempo de mucha necesidad, las mujeres de Guadix también utilizaban los trozos de prendas estropeadas, si eran sábanas para echar remiendos en otras, si eran camisas para hacer pañuelos, pero también confeccionaban colchas y alfombras con tiras de trapos de diferentes colores, harapos de los que nacerán las jarapas y las colchas de retazos. Lo mismo ocurría con los sobrantes de lanas de tejer o con las prendas que se deterioraban, como chalecos o saquitos, que con paciencia y arte se transformaban en bellos cobertores multicolores.

Sin duda las traperas eran mujeres que vivían en la ciudad y de ella, que la necesitaban, porque encontraron la manera de subsistir con los restos que generaba. Y esta realidad es también parte de nuestra historia.

 


viernes, 27 de septiembre de 2013

Vino “apalabrado” de la Contraviesa 6/8/2013
Necesitaba unos días de descanso. Mi cabeza pedía desesperadamente un analgésico para el tremendo malestar que me provocan las noticias en los periódicos, las tertulias de la radio, las consecuencias de todas esas medidas que se han ido aprobando por quienes nos desgobiernan, del cinismo, las mentiras, de la poca vergüenza... Y es que a mi no me anestesian ni el fútbol ni los manipulados conflictos con Gibraltar o Marruecos. Decidimos perdernos en los paisajes de La Alpujarra, una comarca con tanta identidad como variados contrastes. Un lugar para quienes gustamos del viaje, pero también para artistas y poetas. Las razones de la elección: su proximidad, su paisaje pintoresco y peculiar, su distinguido hábitat, su arquitectura vernácula, su luz, su aire, su agua, su vino, su jamón, sus tomate, sus dulces... sus gentes. Mientras preparaba el equipaje, añadí el libro de Pedro Antonio de Alarcón “La Alpujarra” y “Al sur de Granada” de Gerald Brenan, porque muy joven adquirí la costumbre de leer lo que otros viajeros han experimentado y compararlo con mis propias experiencias, además los días de descanso son muy propicios para la lectura. Decidimos que nuestro centro base estaría en Juviles y desde allí, unas veces a pie y otras en coche, recorreríamos el territorio. Cuando abandonábamos la autovía para dirigirnos a Torvizcón intentaba imaginar a Alarcón a lomos de su caballo y no podía evitar sonreír. Viajar a la Alpujarra en aquellos años debía ser como ir ahora al Polo Norte, una travesía de riesgo. Vimos gentes trabajando la tierra, muchos hombres con la piel negra, y no precisamente por los efectos del sol, sin duda eran africanos. Allí se ha sufrido y se sigue sufriendo porque de la tierra, compañera inseparable, no alcanzan a extraer lo suficiente, y hay que vender barata la mano de obra sacrificada. Seguramente con esta realidad que conjuga belleza y sufrimiento fue con la que se encontraron primero Alarcón y luego Brenan. Al visitar la posada que fue primera residencia del inglés en Yegen me quedé absolutamente impresionada. Afortunadamente pudimos deleitarnos en ella gracias a que el ayuntamiento ha dejado las llaves en una castiza taberna próxima, que gestiona una irlandesa, y que con gran amabilidad proporciona todo tipo de explicaciones. Lamentablemente no ocurre lo mismo con la Casa Museo de Alarcón en Capileira que solo abre en agosto. La tabernera nos habló de la visita de Virginia Woolf al pueblo invitada por Brenan, y mientras nos bebíamos una copa de vino “apalabrado” de la Contraviesa decidí que escribiré sobre ella, pero será otro día.

martes, 24 de septiembre de 2013

¿hasta cuando las mentiras?

16-0-2013


La memoria económica del proyecto de reforma de pensiones del Gobierno de España, que ya tienen los agentes sociales, lo dice claro: el sistema se ahorrará 33 mil millones de euros. Es evidente que este llamado “ahorro” sale de los bolsillos de las personas que perciben o percibirán una pensión. Es dinero que, según las reglas actuales, tendría que ir a las pensiones, pero que con la reforma se quedarán en la caja de la Seguridad Social. Rajoy dijo solemnemente que nunca se iban a bajar las pensiones, remitiéndose a que no se podía atentar contra el segmento más frágil de la sociedad, que se constituye con las personas que las cobran. También dijo que el dinero del rescate bancario era responsabilidad del sector financiero y que este devolvería los 50 mil millones que en concepto de rescate envió el resto de Europa a nuestro país. Lamentablemente el lema del presidente del gobierno es “donde digo digo, digo Diego” y acaba de incumplir las últimas promesas electorales que había preservado. Desgraciadamente para muchas familias, que ya lo están pasando mal, desde el año que viene empiezan los recortes de las pensiones en nombre de la sostenibilidad. Una sostenibilidad se está planteando hasta 2052, cuando en más de treinta años pueden suceder tantas cosas… Además la semana pasada supimos que el Estado, es decir todos y todas nosotras, ha perdido 37 mil millones de euros del dinero europeo con el que se rescató al sistema financiero ¿La forma más sencilla de recuperarlo? Robárselo a los pensionistas. Cuando quiso buscar euros para banqueros lo encontró ¿por qué no lo busca ahora para no tener que tocar las pensiones? El problema no solo lo tenemos en España. Acabamos de saber que algunos investigadores norteamericanos denuncian que la democracia está en peligro porque el 60% de los ingresos de la recuperación económica desde 2009 ha ido a manos de un 0,1% de la población, y lo mismo está ocurriendo en China, Reino Unido o Finlandia. Es constatable que cualquier idea de equidad o igualdad de oportunidades es un sarcasmo y nos lo tragamos como si fuera una realidad física incuestionable igualita que la ley de la gravedad. Dice un proverbio árabe: La primera vez que se produce un engaño, la culpa es del que engaña; la segunda vez, la culpa es del que se deja engañar. Y como dice Iñaki Gabilondo cuando te engañan doce o catorce veces nuestra condición como ciudadanos se degrada tanto que ya no tenemos perdón de Alá

miércoles, 18 de septiembre de 2013


Que la buena estrella las acompañe.

10/9/2013

 

El siglo XX ha sido el del descubrimiento de las mujeres, el de nuestra revolución, la única incruenta de la historia, y el de nuestro modelo teórico: una filosofía llamada feminismo.

Ahora, aspiramos a que este siglo XXI sea el siglo de las mujeres. Es cierto que nos queda mucho camino por recorrer para pasar de los derechos a los hechos. Las más afortunadas para, desde la igualdad legal, llegar a la igualdad real, y las que lo son menos afortunadas intentando que se cumpla la tautológica conclusión de la Conferencia de Pekín del año 1995: "Los derechos de las mujeres son derechos humanos". Lamentablemente esta afirmación de Perogrullo no es tan evidente en algunos países del mundo: lapidaciones públicas, ataques con ácido, ablaciones del clítoris, matrimonios concertados de niñas, violaciones, asesinatos por terrorismo machistas…

En este "primer" mundo desde el que escribo, la feminización creciente de la pobreza se da la mano con la exigencia femenina de una forma diferente de entender el trabajo y la vida. Y no es que las mujeres seamos menos competitivas y, mucho menos, que estemos peor cualificadas; sencillamente, somos el producto de una educación y socialización distintas, la vida privada y la afectividad son más importantes en nuestra escala de valores. Además y, desde luego, el "techo de cristal" existe, duro y resistente, bloqueando muchos sueños y aspiraciones.

Para que las mujeres pudiéramos estar representadas en política, el movimiento feminista recurrió primero al sistema de cuotas, tan denostado, para luego llegar al concepto de democracia paritaria, que aun siendo mucho más ambicioso, o tal vez por ello, se consiguió con menos reticencias. Por eso hoy siento una especial alegría al tener una mujer presidiendo el gobierno de Andalucía, y sabiendo que en su gabinete hay señoras de importantes perfiles, trayectorias, empeños y proyectos que auguran formas de hacer política más cercanas a las preocupaciones reales de la ciudadanía, más solidarias, más comprometidas con los derechos sociales.

Es cierto que el solo hecho de ser mujer no basta para crear tan optimistas expectativas, pero sí lo es el célebre dicho de que una mujer tiene que hacer el doble de méritos que un hombre para que le sea reconocida la mitad, y esto es ya una garantía.

No tengo duda respecto a que todas son luchadoras, pero pacifistas; firmes, pero negociadoras; seguras, pero cálidas.

Levanto mi copa y brindo por Susana Díaz, Maria Jesús Montero, Elena Cortés, Maria Jesús Serrano, Elena Víboras y mi amiga Maria José Sánchez Rubio. Espero que la buena estrella las acompañe.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Descenso galáctico del Paro


Descenso galáctico del paro.

 

3/9/2013

 

El exceso de sol del verano es la única explicación para el repique de campanas mediático celebrando que el paro registrado baje en 31 personas, cuando este sigue siendo de 4.700.000 criaturas que por más que se esfuerzan no encuentran la mínima posibilidad de ganarse el pan.

La evidencia nos dice que en España se sigue triturando puestos de trabajo, y eso lo cantan los datos de afiliación a la Seguridad Social, incluso cuando se mide de forma desestacionalizada, es decir, cuando los datos reales pasan por un tamiz matemático que elimina lo efectos de la temporada turística o las campañas agrícolas. Así las cosas hay 99.069 cotizantes menos a la Seguridad Social.

Además, y como era de esperar, el paro femenino ha crecido en el último año un 3,2 %, mientras el masculino ha bajado un 0,1%. Ya sabemos que en esta ideología dominante las mujeres tienen un sitio reservado en sus casas, porque no están dispuestos a gastarse el dinero de los impuestos en escuelas infantiles, ni en ley de dependencia, ni en servicio alguno que puedan prestar gratis las señoras.

Y por si no fuera bastante, los datos informan de que la contratación sigue precarizandose porque el 95% de los nuevos contratos han sido temporales. En el último año la contratación indefinida ha caído un 16% y la temporal ha crecido el 1,1% y subiendo. En esta modalidad suben escandalosamente lo contratos de tiempo parcial que se crearon para facilitar el acceso al mundo del trabajo a personas que lo compatilizaban con otras ocupaciones (estudiantes, padres y madres con criaturas, personas que gestionaban incipientes negocios, etc) ahora se han convertido en una manera nueva de explotación ya que son muchos los casos que conocemos en que cotizan por cuatro horas y sin embargo trabajan la jornada completa, y pasa como con las lentejas, si lo quieres lo tomas y si no, lo deja.

En resumen solo es galáctico es el deseo de abandonar la desesperanza que nos embarga.

Coincidiendo con el Gran Wyomin es evidente el error de la ministra de trabajo Fátima Bañez al encomendar la mejora de los datos laborales a la Virgen del Rocío que está desbordada con los saltos de rejas, estampidas de caballos y atropellos de carretas, quizá sea el momento de encomendarse a la Virgen de Lurdes, puede que garantice puestos de trabajo en la vendimia. ¡Es lo que hay con este gobierno del nuevo nacional-catolicismo! ¡Y atención que el otoño se avecina caliente!




 

 

domingo, 15 de mayo de 2011

SERENDIPIDAD.

A la memoria del periodista accitano José Requena Espinar.


24 de Abril de 2011

Serendipidad según Manuel Seco en su “Diccionario del Español Actual” es la facultad de realizar un hallazgo afortunado de manera accidental. Es un descubrimiento casual. Es el arte de encontrar algo no buscado. Es la experiencia de hallar algo magnífico, no por realizar una búsqueda metódica sino por una extraña casualidad difícil de explicar racionalmente. En la historia de la ciencia se da con frecuencia la serendipidad, de hecho así descubrió Alexander Fleming la penicilina.
El término serendipidad es un neologismo acuñado en el siglo XVIII a partir del cuento tradicional persa “Los tres príncipes de Serendip” Los protagonistas, unos príncipes de la isla Serendip (que era el nombre árabe de la isla que hoy conocemos como Sri Lanka), solucionaban sus problemas a través de increíbles casualidades. Mi abuela que era amiga de traducirlo todo al lenguaje coloquial llamaría a este fenómeno chiripa.
Cuando me dispongo, como cada mes de abril, a acudir a la cita con la memoria del que fuera director del semanal “El Accitano” José Requena Espinar, recibo un correo electrónico de José Rivera Tubilla por el que me cuenta que ha dado con el expediente matrimonial de nuestro personaje, y lo cierto es que ya sea serendipidad o sea chiripa, salen a la luz una serie de documentos muy ilustrativos.
Rivera dedica parte de su valioso tiempo a colaborar como voluntario en las dependencias del Archivo Histórico Diocesano de Guadix. Allí cuida, ordena y clasifica papeles que en algún momento pueden ser de utilidad para personas curiosas o que se dediquen a la investigación. Sabía de mi interés por Requena, así que cuando se encontró la documentación, en la caja 547, me proporcionó una copia, y no sé si es consciente de lo feliz que me hizo, pero sí quiero que quede constancia de mi gratitud por su generoso gesto. He dedicado muchas de mis horas en los últimos seis los años a intentar componer la biografía de José Requena Espinar y se me resistían la fecha de su nacimiento y algunos datos sobre su familia, que hoy vamos a hacer públicos.


El expediente se inicia en septiembre de 1864 a petición de nuestro protagonista. Desea contraer matrimonio con Ernestina de Alarcón y Torres, a la que tiene dada palabra de matrimonio. Pero surge una dificultad y es que existe entre ellos parentesco de tercero con cuarto grado de consanguinidad.
Para saber un poco sobre este asunto he recurrido a un texto que se publicó en Sevilla en 1864 “Tratado teórico práctico del matrimonio, de sus impedimentos y dispensas” y que escribió León Carbonero y Sol.
La iglesia católica prohíbe el matrimonio entre personas unidas por cierto grado de parentesco. En el caso del parentesco consanguíneo según el Concilio de Trento, que es el que nos ocupa, el impedimento se da entre parientes unidos entre sí con el vínculo de sangre, y se entiende hasta el cuarto grado inclusive. Por ejemplo los hermanos son primer grado; los primos hijos de hermanos son segundo grado; tíos con sobrinos serían primero con segundo grado. Entre Requena Espinar y Ernestina de Alarcón se daba una relación de tercer con cuarto grado, porque el abuelo paterno de Requena que se llamaba Andrés Requena García era hermano Leonor, la bisabuela materna de Ernestina.
A los párrocos, en aquel momento, se les daba la instrucción de confeccionar árboles genealógicos para verificar el parentesco y velar por el cumplimiento de la norma. Para ello debían conocer todas las generaciones de los contrayentes hasta sus terceros abuelos (tatarabuelos) que son el tronco común para los parentescos del cuarto grado canónico, que es el grado desde el que se puede contraer matrimonio entre parientes. Así en este expediente constan partidas de bautismo de varias generaciones en las que se nos proporcionan nombres y apellidos de padres, madres, abuelos, abuelas, bisabuelas, bisabuelos, tatarabuelas y tatarabuelos, de ahí lo enriquecedor que es para conocer a la familia de nuestro personaje.
Lo primero que hice fue buscar la partida de bautismo de José Requena que fue emitida en septiembre de 1864 por Antonio Ortiz Fernández, cura ecónomo de la Iglesia Parroquial de Santa Ana, y que la reproduce del Libro de Bautismos numero catorce, cuaderno segundo, folio once vuelto. En ella dice: “En la Iglesia Parroquial de Santa Ana de esta ciudad de Guadix en veintiséis de dicho mes de diciembre de mil ochocientos y veinte y ocho; yo D. Manuel Ruiz de Ansory cura párroco de dicha iglesia bauticé solemnemente a un niño que nació el día veintitres de diciembre a la una y cuarto de la mañana, y le puse por nombre José María de las Angustias Joaquín, hijo legítimo de D. José Requena Muñoz y Da. Claudia Espinar y Roa, él natural de esta ciudad, Parroquia de Santiago y ella de Jergal, obispado de Almería, donde fueron desposados y velados, y vecinos de esta parroquia. Abuelos paternos D. Andrés Requena y Da. Vicenta Muñoz, maternos D. Miguel Espinar y Da. Rosa de Roa. Fueron padrinos D. Joaquín Requena y Da. Josefa Espinar, a los que advertí el parentesco espiritual y demás obligaciones”.
Debo recordar que el bautismo en aquel momento proporcionaba la identidad social del niño. No era llevado a la iglesia por la madre (ya que se la consideraba impura por la sangre que vertía tras el parto y que la obligaba a guardar una cuarentena hasta que se recuperase) sino por los padrinos que en este caso eran un hermano del padre y una hermana de la madre. Ellos daban el nombre, uno que solía coincidir con el del padre, si se trataba del hijo primogénito, y otro que solía coincidir con los santos más venerados de la localidad. A nuestro periodista siguiendo estas reglas lo bautizaron como José María de las Angustias Joaquín. Sin duda el nombre de bautismo tenía una doble función mágica y religiosa: asegurar de forma concreta el vínculo entre vivos y muertos, haciendo pasar el mismo nombre de una generación a otra, y dotar al nuevo cristiano de de un santo patrón que será para él a un tiempo protector y modelo. José era el nombre de su padre, de uno de sus tíos y de su bisabuelo; María de las Angustias es la patrona de la ciudad por la que él sentirá una sincera devoción a lo largo de toda su vida; y Joaquín es probablemente la legítima vanidad de su tío y padrino, con quien desde ese día estrechaba sus vínculos por adquirir un parentesco espiritual.
Llegando a este punto recuerdo con especial ternura y cariño a Rafael Carrasco, aquel alcalde republicano de la ciudad de Guadix, con el que tantas veces me he encontrado al rastrear la figura de Requena. En el periódico “Guadix y Baza” del 24 de abril de 1927 escribió: “José Requena Espinar era el superviviente de aquel período brillante de la historia literaria de Guadix, que alcanza a los fines de la primera mitad del siglo pasado, era el firme pivote de aquel cenáculo de artistas jóvenes que aquí se formó en 1847 y del que formaron parte Alarcón, Tárrago, García Varela, Argüeta y los muchachos granadinos amigos de Requena, Mariano Vázquez y Soler de la Fuente. ¡Cómo se agiganta esta tertulia, con solo pensar que fue una de las iniciaciones de aquella trabazón de afectos mutuos y comunes aficiones que da sus esplendorosos frutos en los días de la Cuerda y Colonia Granadina” Carrasco tampoco había conseguido confirmar la fecha de nacimiento de Requena y echaba de menos que alguien se ocupara de realizar la biografía del periodista y escritor. Por eso cuando ochenta y cuatro años después de su petición conseguimos avanzar en la construcción biográfica de Requena siento que Carrasco y yo hace tiempo que caminamos cogidos de la mano sin que el tiempo ni la vida se conviertan en un obstáculo.
Por lo demás hay varias cuestiones en el expediente que llaman mi atención. Que Requena Espinar decidiera iniciar los trámites para contraer matrimonio con Ernestina de Alarcón en 1864 y que no se casasen hasta el treinta y uno de marzo de 1867. Que entre ellos haya una diferencia de edad de veintidós años, ya que al casarse él tenía de treinta y nueve y ella iba a cumplir diecisiete. O las dificultades que tuvo al nacer Ernestina, ya que fue bautizada “sub conditione” en el Sagrario de la Santa Iglesia Parroquia Mayor de Baza. Estamos ante un rebautizo, ya que con toda seguridad la niña debió recibir lo que se llamaba agua de socorro en la casa en que nació y eso nos indica que es posible que naciera de nalgas o de piernas o que presentase un brazo y que temiendo por su vida, la partera tuviese que bautizar la parte de la criatura que era visible. Notificado este asunto al cura correspondiente, a este debió asaltarle alguna duda razonable sobre la buena aplicación del sacramento, por lo que se procedió a bautizarla de nuevo.
Pero todo esto exige algunas reflexiones y comprobaciones, por lo que serán objeto de otro articulo.

miércoles, 27 de abril de 2011

UNA HABITACIÓN PROPIA.



Aprovecho estos días en que hay ferias del libro y oportunidades o descuentos para su adquisición, para recomendarte uno que siempre ha formado parte de mi botiquín de supervivencia: Una habitación propia de Virginia Woolf.
Lo que más me ha impresionado siempre de su lectura es el impacto emocional que me produce y la visión de la autora de un problema tan complejo en el momento, como el de la capacidad intelectual de las mujeres.
Es un libro que nace como consecuencia de la polémica social sobre si las mujeres son tan creativas e inteligentes como los varones, cosa que muchos hombres “intelectuales” no creían y que además argumentaban. Virginia participa en el debate, ya que la invitan a dar dos conferencias, una en Cambridge y otra en Girton. Con los textos de estas dos conferencias nació el ensayo Una habitación propia en 1929.
Es una obra básica para comprender la condición intelectual de las mujeres a lo largo de la historia y las trabas que tanto la dominación masculina como la sociedad patriarcal han puesto a la educación de las mujeres, para que así pudiésemos lograr la independencia.
Virginia reivindica un espacio desde el cual las mujeres caminemos hacia la libertad, pudiendo mantener la identidad como mujeres, es una habitación propia donde poder escribir, leer, conversar, pensar y respirar con libertad. Para nuestra autora la puerta debía tener un buen cerrojo, que dejara al margen a los demás, de tal manera que ella en solitario y liberada de ataduras y responsabilidades, pudiese enfrentarse al decisivo momento de colocar la pluma sobre un folio blanco y vaciar en él lo más profundo de su pensamiento y su sentimiento. Habla de un espacio para la intimidad con una misma.
Pero no se queda aquí, hay dos cuestiones básicas que complementan este espacio de independencia personal, lo que Virginia llama “quinientas libras al año” es decir la independencia económica y la educación.
Respecto de la independencia económica, la escritora la consiguió con una renta vitalicia fruto de la herencia de una tia suya que murió al caerse del caballo, y Virginia escribió: Ninguna fuerza en el mundo puede quitarme mis quinientas libras. Tengo asegurado para siempre la comida, el cobijo, y el vestir. Por tanto no solo cesa el esforzarme y el luchar, sino también el odio y la amargura. No necesito odiar a ningún hombre; no puede herirme. No necesito halagar a ningún hombre, no tiene nada que darme”.
Respecto a la educación, ella beberá en la fuente de Mary Wollstonecraft, la filosofa y escritora británica, en su texto Vindicación de los derechos de la mujer en el que argumenta que las mujeres no son por naturaleza inferiores al hombre, sino que parecen serlo porque no reciben la misma educación. A partir de aquí Virginia expone que la diferencia sexual viene dada por una educación diferente, ella propone una educación que permita desarrollar mentes andróginas de alto nivel, según ella, es fatal ser hombre o mujer, sin más; se debe ser mujer-varonilmente u hombre-femeninamente. Las personas somos producto de la sociedad en la que vivimos, de la educación que recibimos, de las vivencias propias y ajenas que nos configuran en referencia a las expectativas, la sexualidad y por tanto a la función social que desempeñamos.

MaryWollstonecrsft.


De hecho este razonamiento de Virginia Wolf será retomado, años después, por la novelista y filosofa francesa Simone de Beavoir para explicar su tesis “no se nace mujer, la mujer se hace” en su emblematico libro "El segundo sexo" (1949). Te recuerdo que en este texto se realiza un profundo análisis sobre la identidad de las mujeres desde diferentes opticas, profundizando en el papel de la mujer en la sociedad y la construcción de la imagen las mujeres.

Simone de Beauvoir
Los libros nos abren siempre ventanas a luminosos espacios de pensmiento, experiencia y sentimiento, así que paseate por las librerias de tu barrio o acercate a la biblioteca municipal y sacale partido a esta maravillosa posibilidad de derribar las fronteras de los idiomas, del tiempo, de las mentalidades... y empápate de las mejores esencias del pensamiento humano.





lunes, 25 de abril de 2011

HOMENAJE A UNA MUJER FUERTE

Guadix marzo de 2011


Guadix posee un potente y bien articulado movimiento asociativo de mujeres. Cierto es que no ha aparecido por generación espontánea y que son muchos los esfuerzos realizados por las señoras de la ciudad para remover cuantos obstáculos han encontrado, y siguen encontrando en el camino. Pero las ideas claras, el compromiso y la constancia en el trabajo, siempre dan sus frutos. Así el pasado 8 de marzo recogimos uno sabroso y maduro en el Teatro Mira de Amescua. Una mujer era el centro del universo y recibía el reconocimiento público de hombres y mujeres que creemos que otro mundo es posible.
Es cierto que, algunas veces, comprometidos y comprometidas como estamos en esta lucha constante por un mundo más solidario, más igualitario, más justo y en paz, nos olvidamos de agradecer y reconocer a nuestras compañeras la dedicación y el esfuerzo realizado, y el regalo, a la tarea colectiva, de horas que podrían haber dedicado al disfrute personal.
En el Consejo de Participación de la Mujer del Ayuntamiento de Guadix decidimos hace cinco años emplearnos a fondo por acabar con esa frase tan masculina, que hasta hace pocos años aparecía en todas las cartillas de los jóvenes soldados “Valor: se le supone” para transformarla en “Valor: se le reconoce”
Así llegó otro día en el que pudimos aplaudir y reconocer el valor de Encarna Membrilla Sánchez. Una mujer que sabe mirar al cielo para formular un acopio de deseos hondos y prioritarios, como por ejemplo que las personas justas avancen aunque sean imperfectas y estén heridas, y para que empuñen todos sus noes para afirmarse contra las injusticias.




A nuestra homenajeada hay cosas que le sirven y cosas que no le sirven. No le sirven las leves promesas, ni las mansas esperanzas, ni la sumisa rabia, ni el prudente furor, ni el dócil coraje, ni la lenta intrepidez. Le sirven, como dice Benedetti, la vida que es vida hasta morirse, el corazón alerta, la confianza cuando avanza, la mirada que es generosa y firme, el silencio franco, el futuro de la gente cuando es un presente libre, la lucha de siempre en la batalla sin medalla, una mano segura, a Encarna Membrilla le sirve el sendero compartido con las mujeres, sus colegas.
Estamos ante una mujer fuerte, es decir ante una mujer esforzada. Sin embargo ella tiene la sensación de ser una mujer que se sostiene de puntillas y levanta actas y preside asambleas mientras intenta cantar una canción de Amaral.
Una mujer fuerte, como ella, es una mujer empeñada en hacer algo que los demás están empeñados en que no se haga. Porque una mujer fuerte es una mujer con una voz en la cabeza que le pide que renuncie a su libertad, que le repite "Te lo dije: eres fea, eres mala, eres tonta, tu de eso no entiendes, ¿por qué te metes en líos con lo a gusto que podrías estar en tu casa?...nadie te va a querer nunca si sigues por ese camino. ¿Por qué no eres femenina, por qué no eres dulce y discreta...dócil, sumisa..?" Y sin embargo ella se resiste porque sabe que aquellas personas dispuestas a ceder la libertad esencial para adquirir una pequeña seguridad temporal, no merecen ni libertad ni seguridad. Y alza su voz para declarar: Si quieres seguridad total vete a la cárcel. No tendrás que preocuparte por nada, allí te darán lo que necesites…tan solo te faltará la libertad. Y es cuando defiende sus ideas y propuestas con vehemencia cuando inexorablemente encuentra a alguien que le llama prepotente. Y en esas ocasiones, nuestra mujer fuerte, se ve a sí misma intentando levantar con la cabeza la tapa de una alcantarilla... Le duele la cabeza, le duele la espalda, le duelen los huesos y le palpita acelerado el corazón, pero a su alrededor hay gente que espera a que venza las barreras y le dice: sigue adelante...¡eres tan fuerte...! Yo que tuve la oportunidad de conocer y tratar a su padre, sé que él conocía su fuerza, su capacidad de lucha y la admiraba profundamente por ello.
Y es que una mujer fuerte, como Encarna Membrilla, por cada batalla que libra obtiene una cicatriz invisible a los ojos de quien mira. Y heridas que sangran cuando se las golpea. Y no admiten más bálsamos que el que proporciona la satisfacción del trabajo bien hecho. Aunque nuestra querida Antonia Lubian Nieto tenía patentado un mágico jarabe que sin duda ayudará a curar heridas y cicatrices y permitirá que cada vez seamos más las mujeres que nos unamos a esta causa, que es la de todos y todas. No tiene contraindicaciones, no tiene fecha de caducidad, y consumido diariamente, a discreción, permitirá que nuestros cuerpos aguanten hasta la victoria final. Eso sí, hay que tomarlo de pie y mirando al frente: un puñado de optimismo, dos pizcas de alegría, unas gotas de cariño, el calor de un abrazo, el chasquido de un beso, tres gramos de generosidad, el brillo de una sonrisa, una nube de olvido, dos dosis de esperanza, un soplo de voluntad, una punta de ilusión y los colores del arco iris.
Las mujeres, desde siempre, hemos ido tejiendo la afectiva y efectiva red social invisible con hilos como la empatía, la compañía, la sororidad, el abrazo, el cuidado, la escucha, el apoyo, la complicidad, la común intuición, las recetas culinarias y los remedios de salud, los nacimientos y los entierros, la fortaleza y la incondicionalidad en el sostén cotidiano.
De hecho, el reconocimiento mutuo que las mujeres nos damos a través de nuestra amistad, constituye la gran medicina silenciada, el espejo benefactor en el que nos sentimos dignas para mirarnos y dignificadas al hacerlo. Y el laboratorio de esta antigua medicina está en la confluencia de nuestras entrañas, nuestros corazones y nuestros cerebros. Y son las amigas quienes nos abren la memoria personal y colectiva de lo que somos y podemos ser como mujeres.
Las mujeres somos fuertes cuando nos apoyamos y estimulamos para lanzarnos a una nueva aventura familiar, laboral, creativa, o de participación ciudadana; cuando nos sinceramos y nos aceptamos sin juicio ni adulación; cuando nos ayudamos y cooperamos; cuando nos atrevemos a enfadarnos y a reconciliamos porque sabemos que somos reflejo las unas de las otras, de nuestras recíprocas luces y sombras; somos fuertes cuando tomamos conciencia del valor de nuestra mutua amistad a lo largo y ancho del viaje de la vida.
Una mujer fuerte es una mujer que ansía el amor como si fuera oxígeno, para no ahogarse...Una mujer fuerte es una mujer que ama con fuerza. Y llora con fuerza...Y se aterra con fuerza y tiene necesidades fuertes... Sabe que la fuerza no está en ella, pero la representa igual que el viento es capaz de elevar una cometa. Sabe que su fuerza emana de la conciencia de su propia debilidad, pero también sabe que fuertes nos hacemos unas a otras, y que hasta que no seamos fuertes juntas, una mujer fuerte es una mujer fuertemente asustada por la responsabilidad que asume.
Afortunadamente Encarna Membrilla, aunque asustada no deserta, ella es parte de una nueva época, porque ha comprendido la importancia que tiene su existencia, porque es consciente de la vitalidad de su mano unida a otras manos, de su esfuerzo unido a otros esfuerzos, de su canto unido a otros cantos. Porque ha comprendido su misión de alfarera de su tiempo que es el tiempo nuestro. Sabe que nuestra tarea es traer a las personas de bien hacia la madrugada de una sociedad donde hombres y mujeres seamos pares. Traerlos a ver la vida que pasa con una hermosura dolorosa y desafiante, la vida que nos espera detrás de cada atardecer, el último testimonio de un día que se va para siempre, que sale del tiempo y que nunca volverá a repetirse.